Tijuana.- La situación en los albergues de la frontera entre México y Estados Unidos es incierta, ya que se encuentra a unos pocos días del fin del Título 42 que prohibe la entrada de ciertas personas que pueden representar un riesgo para la salud en Estados Unidos. Como resultado, los estados de ánimo de los migrantes son diversos, y la incertidumbre y el estrés son emociones predominantes debido a la falta de claridad sobre lo que sucederá en el futuro.
Mientras algunos migrantes, como Dioselina, esperan con ansias obtener una cita para ingresar a Estados Unidos y poder comenzar una nueva vida, otros han experimentado la desilusión de ser regresados a México después de haber cruzado y haber obtenido una cita. Odalis, por ejemplo, relató la “humillación de haber sido tratada con desprecio por parte de oficiales de migración”, quienes los regresaron sin dar una explicación clara.
La aplicación CBP ONE, que ha sido utilizada por muchos migrantes para obtener una cita, no garantiza el cruce a Estados Unidos. Enrique Lucero, Director de Atención al Migrante, señala que muchos migrantes no logran cruzar por razones que no siempre son claras.
Mientras tanto, los albergues se encuentran llenos y siguen llegando migrantes de diversos países, como Andrea Okendo, de Venezuela, quien teme utilizar la aplicación CBP ONE y ser devuelta a su país de origen.
Los activistas denuncian la confusión que prevalece entre los migrantes ante la incertidumbre de las decisiones de la política migratoria en Estados Unidos. La incertidumbre y el estrés son emociones que, desafortunadamente, se han vuelto recurrentes entre aquellos que buscan una oportunidad en un país que, en muchas ocasiones, les cierra las puertas.














