Datos recientes muestran que niños migrantes no acompañados continúan llegando a la frontera entre Estados Unidos y México.
Las cifras reflejan un flujo constante de menores que cruzan sin la compañía de un adulto, lo que mantiene activos los procesos de atención por parte de las autoridades federales.
Expertos señalan que factores como condiciones económicas, violencia y reunificación familiar influyen en estos movimientos.
Las autoridades indican que los menores son canalizados a sistemas de protección mientras se define su situación migratoria.
El fenómeno continúa siendo un tema relevante en el contexto de las políticas fronterizas en la región














