En el punto máximo de la crisis, aproximadamente 14,000 usuarios se encontraron sin servicio, con la mayoría de los cortes afectando al este del condado. La situación generó preocupación entre los residentes, quienes enfrentaron altas temperaturas sin acceso a aire acondicionado ni otros servicios esenciales.
Sin embargo, la situación ha mejorado desde entonces. Para la mañana del lunes, SDG&E había restablecido el servicio eléctrico en casi todos los hogares afectados, quedando solamente 900 usuarios sin electricidad. La compañía continúa trabajando para resolver los problemas restantes y restablecer el servicio a la mayor brevedad posible.
Los cortes han puesto de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica durante eventos climáticos extremos y han generado un llamado a la acción para mejorar la resiliencia de la red energética en la región.