MEDIO ORIENTE – La ACNUR informó que, con base en estimaciones sustentadas en datos de funcionarios de Irán, alrededor de 100,000 personas salieron de Teherán durante las primeras 48 horas del conflicto.
La cifra refleja un desplazamiento acelerado desde la capital hacia provincias cercanas o zonas menos expuestas, impulsado por bombardeos, temor a nuevas rondas de ataques y la incertidumbre sobre la continuidad de servicios básicos.
El organismo precisó que, en esta etapa inicial, el movimiento ha sido principalmente interno y que no se observa un aumento claro de cruces fronterizos atribuibles directamente a la escalada. Esto sugiere que muchas familias optaron por reubicarse dentro del país en lugar de salir de inmediato al extranjero.
El dato es relevante por las implicaciones logísticas y humanitarias: cuando una capital comienza a vaciarse, aumentan las necesidades de transporte, alojamiento temporal, combustible, agua y atención médica, además de la presión sobre carreteras y ciudades receptoras.
También se elevan los riesgos para población vulnerable —personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y menores de edad— especialmente si la evacuación ocurre con poco aviso y en un contexto de alza de precios.
ACNUR advirtió que los patrones de desplazamiento pueden cambiar rápidamente si el conflicto se prolonga o se extiende a infraestructura civil, escenario en el que suelen incrementarse los movimientos transfronterizos. La cifra fue presentada como preliminar y sujeta a ajustes conforme evolucione la situación de seguridad.











