SAN DIEGO, CA.- Las bases militares en San Diego han reforzado su seguridad tras la escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, bajo la denominada Operación Epic Fury. Aunque el Departamento de Defensa no ha elevado formalmente el nivel de protección antiterrorista, el Comando Norte ordenó medidas de seguridad adicionales en respuesta a los recientes ataques con misiles y la muerte de figuras clave en Irán.
Estas medidas han comenzado a impactar la rutina de miles de familias locales. Se han reportado revisiones exhaustivas de identificaciones y restricciones de equipaje incluso en instalaciones fuera de las bases, como guarderías y centros comerciales navales. Residentes de Coronado ya reportan traslados más largos a través del puente debido a los filtros de inspección en North Island, puerto base del portaaviones USS Abraham Lincoln. Las autoridades militares advierten que, mientras continúe la operación, los usuarios deben anticipar retrasos y patrullajes más frecuentes en todos los puntos de acceso.














