Después de 30 años en Estados Unidos, Francisco regresa voluntariamente a México
En San Diego, la familia Duarte se despide de la ciudad que fue su hogar por casi treinta años.
Francisco Javier Duarte, conocido por muchos como el paletero que recorría las calles con su carrito de helados, y su esposa, enfrentan la deportación a México tras un proceso legal que inició en 2017.
Su hija, Aracely Duarte, fue quien compartió la historia en redes sociales, con un mensaje de agradecimiento por las oraciones, las donaciones y las muestras de cariño que han recibido en estos momentos difíciles.
En su publicación, Aracely relató que el pasado fin de semana viajaron juntos a Stanford, donde dejaron a su hermana universitaria, conscientes de que sería la última vez que sus padres podrían acompañarla en Estados Unidos.
La familia, que ahora se prepara para rehacer su vida en Tijuana, asegura que San Diego no solo fue su ciudad, sino también su comunidad, su gente y su familia elegida. “A todos los que alguna vez compraron un helado, dieron una palabra de aliento o simplemente un saludo, gracias”, expresó Aracely en nombre de sus padres.
La historia ha conmovido a miles de personas en internet y ha motivado una campaña en GoFundMe para ayudar a los Duarte en su transición y apoyar a los hijos en la continuidad de sus estudios universitarios.
Aunque su camino siga al otro lado de la frontera, el lazo con San Diego, dicen, permanecerá intacto.












