Los Padres de San Diego iniciaron con autoridad la postemporada al derrotar 8 carreras por 0 a los Chicago Cubs en el primer juego de la Serie de Comodines de la Liga Nacional, en una noche cargada de emoción, revancha y esperanza para una afición que volvió a convertir Petco Park en una auténtica fiesta.
San Diego llegó a octubre con una misión clara: cambiar la historia después de haber sido eliminado por los propios Cubs en la postemporada anterior. Esta vez, frente a su gente, los Padres dejaron claro desde la primera entrada que no querían desaprovechar la oportunidad de jugar en casa.
MÁS DE 47 MIL AFICIONADOS EXPLOTARON CON TATIS Y MACHADO.

Michael King abrió el encuentro dominando desde la lomita, retirando a los primeros tres bateadores y marcando rápidamente el tono de una noche que terminaría siendo prácticamente perfecta para San Diego.
La respuesta de la ofensiva fue inmediata.
Fernando Tatis Jr. hizo explotar las tribunas al conectar cuadrangular en el primer lanzamiento que recibió. Apenas comenzaba el partido y Petco Park ya estaba de pie.
Poco después llegó Manny Machado para volver a mandar la pelota fuera del parque. Dos cuadrangulares solitarios en la primera entrada pusieron a los Padres arriba 2-0 y aumentaron todavía más la energía de una afición que llegó preparada para vivir béisbol de octubre.
Chicago intentó reaccionar. Pete Crow-Armstrong consiguió una base por bolas y posteriormente se robó la segunda, pero King respondió con otro ponche para escapar del problema y mantener a los Cubs sin anotaciones.
San Diego continuó aumentando la ventaja. Xander Bogaerts también se voló la barda y, para la quinta entrada, el ataque de los Padres terminó por abrir el partido.
MICHAEL KING ROZÓ LA HISTORIA Y JACKSON MERRILL SENTENCIÓ A CHICAGO.

King no solamente estaba ganando: estaba coqueteando con una noche histórica.
Después de seis entradas completas, Chicago todavía no había conectado un solo imparable. El derecho mantuvo a la ofensiva de los Cubs completamente controlada hasta la séptima entrada, cuando Nico Hoerner conectó un batazo dentro del cuadro que Manny Machado alcanzó, pero sin oportunidad de completar el out.
El sueño del juego sin hit terminó, pero la extraordinaria actuación de King permaneció intacta.
El abridor terminó su trabajo con siete entradas en blanco, un solo imparable permitido y ocho ponches, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la victoria.
Mientras King dominaba, la ofensiva seguía produciendo.
Jackson Merrill conectó un sencillo productor de dos carreras en la quinta entrada y posteriormente un lanzamiento descontrolado permitió aumentar todavía más la diferencia. San Diego terminó castigando al pitcheo de Chicago con 13 imparables para construir una contundente victoria de 8-0.
Pero todavía faltaba uno de los momentos más esperados por la afición.
JOE MUSGROVE REGRESÓ Y PETCO PARK VOLVIÓ A CREER
La cereza en el pastel llegó con Joe Musgrove.
El pitcher nacido en el área de San Diego regresó a lanzar en Grandes Ligas por primera vez desde octubre de 2024, después de una larga recuperación tras someterse a cirugía Tommy John.
Su entrada al terreno provocó una de las ovaciones más grandes de la noche.
Durante más de dos años, la afición esperó volver a ver a Musgrove sobre una lomita de Grandes Ligas. Su regreso no solamente representó recuperar a uno de los brazos más identificados con los Padres, sino también un impulso emocional para un equipo que quiere extender su camino durante octubre.
Musgrove cerró la blanqueada y puso el broche de oro a una noche en la que Petco Park volvió a demostrar la pasión que existe por el béisbol en toda la región.
Más de 47 mil aficionados se reunieron para apoyar a los Padres, dejando nuevamente en evidencia la conexión que existe entre San Diego y Baja California alrededor del equipo.
Ahora los Padres tienen ventaja de 1-0 en una serie al mejor de tres y necesitan solamente una victoria más para eliminar a Chicago.
Y el siguiente reto ya está esperando.
Si San Diego consigue avanzar, viajará a Milwaukee para enfrentar a los Brewers, el mejor sembrado de la Liga Nacional, en la Serie Divisional al mejor de cinco encuentros.
Los primeros dos partidos se disputarían en Milwaukee el sábado 3 y domingo 4 de octubre, mientras que el tercer juego se trasladaría a Petco Park el martes 6.
Pero antes de pensar en Milwaukee, los Padres tienen una oportunidad enorme frente a su propia afición: terminar el trabajo contra Chicago y mantener vivo el sueño de una ciudad y una región fronteriza sedientas de un equipo ganador.



















