El papa León XIV carga la cruz en todo el Vía Crucis y convierte su primer Viernes Santo al frente de la Iglesia católica en un gesto poco visto en décadas, durante la tradicional procesión celebrada en el Coliseo de Roma.
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El viernes 3 de abril de 2026, el papa León XIV encabezó el Vía Crucis en el Coliseo de Roma y llevó personalmente una cruz de madera a lo largo de las 14 estaciones, en lo que fue su primer Viernes Santo como pontífice. El gesto llamó la atención porque no ocurría desde hace décadas que un papa cargara la cruz durante todo el recorrido.
La ceremonia avanzó desde el interior del Coliseo, atravesó la zona exterior entre los fieles y concluyó en la colina Palatina, donde el pontífice impartió la bendición final. De acuerdo con los reportes, unas 30 mil personas siguieron la procesión, una de las celebraciones más simbólicas de la Semana Santa para la Iglesia católica, ya que recuerda las últimas horas de la vida de Jesús, desde la condena hasta la crucifixión y sepultura.
Durante la primera estación, la reflexión preparada para la ceremonia subrayó que quienes ejercen poder deberán responder ante Dios por la manera en que lo utilizan. El texto, elaborado por el fraile franciscano Francesco Patton, planteó una reflexión sobre la autoridad, la guerra, la violencia y la reconciliación. Días antes, León XIV había dicho que quería cargar en su oración el sufrimiento de Cristo presente en el mundo actual.
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La imagen también marcó un contraste con sus predecesores. Juan Pablo II llevó la cruz durante toda la procesión entre 1979 y 1994, mientras que Benedicto XVI solo la cargó en parte del rito en sus primeros años. Francisco, por su parte, nunca la llevó durante esta ceremonia y dejó de participar plenamente cuando su salud se deterioró. El calendario litúrgico del papa continuó con la Vigilia Pascual del sábado 4 de abril de 2026 y la misa del domingo 5 de abril de 2026 en la Plaza de San Pedro, acompañada del mensaje y bendición Urbi et Orbi.














