El uso del papel higiénico comienza a ser replanteado en distintas partes del mundo, donde una nueva tendencia impulsa alternativas más sostenibles y tecnológicas para la higiene personal en baños, en medio de preocupaciones por el impacto ambiental.
La conversación surge en un contexto global donde el consumo de recursos y la generación de residuos han llevado a explorar opciones que reduzcan el uso de papel y promuevan prácticas más eficientes y ecológicas.
Podría interesarte: Periodista revela que víveres para Turquía no salieron de CDMX
Entre las principales alternativas destaca el uso de bidets modernos y sistemas de limpieza con agua, dispositivos que permiten una higiene más completa y que, además, reducen significativamente la dependencia del papel higiénico.
Estos sistemas, cada vez más comunes en países de Asia y Europa, han comenzado a expandirse en otros mercados, impulsados por avances tecnológicos que los hacen más accesibles y fáciles de instalar en hogares y espacios públicos.
Especialistas en sostenibilidad señalan que la producción de papel higiénico implica un alto consumo de agua, energía y recursos forestales, por lo que la adopción de nuevas tecnologías podría contribuir a disminuir el impacto ambiental.
Sin embargo, la transición también enfrenta retos culturales, ya que el uso de papel higiénico está profundamente arraigado en muchas regiones, lo que podría ralentizar la adopción de estas alternativas.
Podría interesarte: Se pelean por huevos en Costco en plena escasez
La tendencia apunta a una transformación gradual en los hábitos de higiene, donde la tecnología y la conciencia ambiental podrían redefinir el uso tradicional del papel higiénico en los próximos años.











