Representantes de organizaciones como “The Center” en San Diego, advierten que la promesa del sueño americano se está erosionando rápidamente ante la intensificación de operativos migratorios que ahora alcanzan espacios antes considerados seguros como escuelas, iglesias y tribunales.
Según reportes, las detenciones en la región fronteriza de California aumentaron un 1,500% durante el año 2025, afectando incluso a personas sin antecedentes penales que ahora temen asistir a citas oficiales por riesgo a no regresar con sus familias.
Esta crisis impacta desproporcionadamente a la comunidad LGBTQ+, para quienes la deportación puede representar una sentencia de muerte, dado que la conducta entre personas del mismo sexo sigue criminalizada en cerca de 69 países. Ante esta situación, se hace un llamado urgente a los aliados con ciudadanía para que utilicen su privilegio y seguridad relativa alzando la voz en reuniones de política pública, documentando abusos y compartiendo recursos verificados de “conoce tus derechos”, ya que los inmigrantes no pueden estar en la primera línea sin arriesgar su libertad.
California tiene la oportunidad de liderar el camino estandarizando la recopilación de datos que incluya identidad de género y orientación sexual, financiando ayuda legal especializada para solicitantes de asilo LGBTQ+ y garantizando que el acceso a necesidades básicas como comida, salud y refugio no dependa del estatus migratorio.








