Tres hombres fueron rescatados del océano después de que una embarcación de 39 pies se hundió frente a la costa de Oceanside durante la mañana del 17 de septiembre. Los tripulantes alcanzaron a emitir una llamada de auxilio y colocarse chalecos salvavidas antes de abandonar la nave, mientras un perro que viajaba con ellos permaneció desaparecido.
La emergencia comenzó alrededor de las 5:30 de la mañana, cuando la embarcación empezó a llenarse de agua rápidamente y sus ocupantes transmitieron una señal Mayday. Poco después, las comunicaciones con el barco se interrumpieron y los tres hombres dejaron de responder a los llamados por radio.
Personal de la Guardia Costera de Estados Unidos utilizó la última señal recibida para establecer la ubicación aproximada de la embarcación, a unas seis millas náuticas al noroeste del puerto de Oceanside, y solicitó apoyo de la Unidad de Seguridad Marina del Departamento de Bomberos de Oceanside.
Cuando el equipo de rescate se aproximó al punto señalado, uno de sus integrantes observó a tres hombres flotando en el agua con chalecos salvavidas. Los rescatistas los subieron a bordo y un paramédico los evaluó inmediatamente.
Los tres presentaron agotamiento y síntomas leves de hipotermia, por lo que recibieron agua, alimentos y ropa seca para recuperar la temperatura corporal. Ninguno requirió traslado a un hospital y posteriormente fueron llevados de regreso al puerto de Oceanside.
Los sobrevivientes indicaron que habían sido las únicas personas a bordo, pero explicaron que también viajaba con ellos un perro que no pudieron localizar después del hundimiento. Equipos de rescate realizaron una búsqueda adicional por mar y con apoyo de un helicóptero de la Guardia Costera, sin encontrar al animal ni a la embarcación hundida.
Las autoridades no habían determinado qué provocó que la nave comenzara a llenarse de agua. El uso de chalecos salvavidas y la emisión oportuna de la llamada de emergencia resultaron fundamentales para facilitar la localización de los tripulantes, mientras continuó sin conocerse el paradero del perro que viajaba con ellos.



















