Un tribunal federal de apelaciones dictaminó que la prohibición de San Diego contra clases de yoga en playas y parques públicos viola la Primera Enmienda, permitiendo que instructores retomen sus clases gratuitas al aire libre.
El Ninth Circuit Court of Appeals revirtió la decisión de una corte inferior, y emitió una orden preliminar que impide a la ciudad aplicar su código municipal, que en 2024 fue modificado para prohibir actividades como yoga o ejercicios sin permiso.
Los instructores, representados por el abogado Bryan Pease, sostuvieron que la norma afectaba el derecho a la libertad de expresión, pues mientras se prohibía el yoga, se permitían otras actividades grupales. La corte coincidió, calificando la ordenanza como una restricción “no neutral” y “desproporcionada”. Por ahora, los instructores podrán continuar sus clases, aunque el litigio podría continuar en tribunales.














