San Diego | A más de un año del homicidio de Amanda Buchanan, trabajadora de un 7-Eleven en Chula Vista, Alma, amiga cercana y con quien vivió Amanda cerca de 10 años, testificó entre lágrimas el momento en que tuvo que identificarla en el Centro de Quemaduras de UC San Diego, luego de que su ex novio la incendiara mientras trabajaba en la tienda de conveniencia ubicada en el 899 de Broadway, la mañana del sábado 24 de agosto de 2024.
Este miércoles se llevó a cabo una audiencia en la Corte Superior del Sur del Condado de San Diego, donde se presentaron pruebas y testimonios. El pasado 28 de agosto, el imputado Jose Carlos Villanueva se declaró inocente de los cargos de intento de homicidio, mientras su defensa alegaba problemas mentales. Ocho días después, se le imputaron cargos formales por homicidio con circunstancias agravantes, incluyendo tortura, mutilación y posesión de arma de fuego.
Una denuncia penal indica que Villanueva se encontraba en libertad bajo fianza al momento de cometer el incendio. Amanda falleció a causa de las graves quemaduras sufridas cuando el acusado ingresó a la tienda, roció vasos con gasolina y finalmente le prendió fuego dentro del local esa mañana. Sufrió quemaduras en el 85% de su cuerpo. Federico Domínguez, agente a cargo de la investigación por el Departamento de Policía de Chula Vista, describió la desgarradora escena.
Sus padres estuvieron al pendiente, y su hijo la acompañó durante los cinco días de agonía previos a la decisión de desconectarla del soporte vital. Este miércoles, amigos muy cercanos relataron que, desde que Amanda conoció a su expareja en 2022, le advertían que no era una buena persona y le pedían que lo dejara. Nunca presenciaron agresiones físicas, pero sí constantes discusiones verbales.
Otra trabajadora, compañera de Amanda, también resultó herida con quemaduras al intentar auxiliarla y, tras un mes bajo cuidados hospitalarios, logró sobrevivir. Villanueva ha permanecido bajo custodia desde su captura; fue detenido la misma tarde del incidente en una gasolinera de Redlands, California, a unas 100 millas al norte de Chula Vista. Según el Código Penal de California, el asesinato con determinadas circunstancias agravantes puede ser elegible para la pena de muerte, aunque la defensa ha buscado evitarlo. De ser declarado culpable, Villanueva podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o la pena capital, si la fiscalía decide solicitarla.














