El Zoológico de San Diego enfrenta una de sus semanas más difíciles tras anunciar la muerte de tres de sus ejemplares más emblemáticos: Maka, un gorila de llanura occidental de 30 años; Nicky, una jirafa Masai de 28 años; y Kalluk, un oso polar de 24 años. La institución reconoció que este ha sido “uno de los periodos más desafiantes en la memoria reciente” para su equipo de cuidado y conservación.
Maka, nacido en el zoológico, fue diagnosticado con anomalías cromosómicas desde los cinco años, pero logró vivir una vida plena y con buena salud durante décadas. Considerado “el corazón” del grupo de gorilas machos, servía como guía y mentor de sus hermanos Ekuba y Denny. Durante un examen rutinario, sufrió un paro cardíaco que le costó la vida, tras haber presentado convulsiones en días previos.
En días cercanos, el zoológico también tomó la difícil decisión de aplicar eutanasia a Nicky, reconocida por ser la jirafa Masai más longeva de Norteamérica y madre de cinco crías, y a Kalluk, un oso polar huérfano que llegó al recinto en 2001 junto a sus hermanos. Ambos presentaban problemas de salud relacionados con la edad, y sus compañeros de manada pudieron despedirse de ellos antes de su partida.


















