ARIZONA.- Con una espectacular escenografía, manejo de cámaras impresionante y una voz colosal, Rihanna regaló un show de medio tiempo en el que brilló como su canción.
Una de las grandes sorpresas fue que Rihanna estuvo sola, sin invitados como en años anteriores, pero la realidad es que fue un espectáculo completo, en el que se apoyó mucho en sus bailarines y producción para hacer un espectáculo agradable a los que estaban presentes en el estadio y los que la vieron por televisión.
Rihanna interpretó las canciones que la han impulsado durante todos estos años y cerró con las dos consideradas icónicas en su carrera, “Umbrella” y “Diamonds”.
Rihanna fue aplaudida en redes sociales por su performance, sobre todo por su embarazo y el riesgo de las alturas donde cerró con una postal para la posteridad.














