Estados Unidos.- En el último día de campaña antes de la histórica elección presidencial en Estados Unidos, Kamala Harris y Donald Trump están concentrados en movilizar votantes en los estados decisivos. Harris, quien podría convertirse en la primera mujer presidente, destacó la importancia de “preservar la democracia” y se mostró optimista en sus eventos en Pensilvania.
Trump, por su parte, hizo múltiples paradas en Carolina del Norte y Pensilvania, donde llamó a sus seguidores a votar masivamente, afirmando: “Es nuestra elección para perder”.
Ambos candidatos han invertido fuertemente en publicidad y esfuerzos de puerta a puerta, con Harris priorizando a votantes jóvenes e indecisos, y Trump enfocándose en sus seguidores menos frecuentes. Trump, además, ha insinuado que podría impugnar los resultados si pierde, argumentando posibles fraudes, mientras Harris insiste en su mensaje de unidad y democracia.
Con una nación polarizada, el resultado dependerá de la participación en los estados clave.
Mañana, el destino de Estados Unidos está en manos de su gente.
Votar es más que elegir a un líder; es decidir en qué país queremos vivir, por lo que se invita a los ciudadanos a elegir sabiamente.















