Tijuana.-Migrantes están pagando entre 200 y 950 dólares para poder ingresar a Estados Unidos y entregarse a las autoridades migratorias, justo antes del fin del “título 42”.
El campamento improvisado en México, cerca de la garita de San Ysidro, está lleno de migrantes que han gastado sus ahorros y atravesado varios países para llegar a la frontera. Algunos han esperado hasta siete días para entregarse a las autoridades migratorias de Estados Unidos y solicitar asilo.
Los coyotes cobran entre 200 y 950 dólares por persona para ingresar a los Estados Unidos, y muchas personas se han visto obligadas a dejar atrás sus trabajos y hogares debido a la violencia y las amenazas en sus países de origen.
Las organizaciones de ayuda y las personas de la comunidad están brindando asistencia a los migrantes, pero el campamento está lleno y carece de servicios básicos como baños, agua y alimentos.















