Tijuana | En el Hospital General Regional 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tijuana, personal médico se congregó en una manifestación pacífica para expresar su descontento por el despido de dos enfermeras involucradas en el procedimiento quirúrgico de Cecilia Morales Mejía, quien falleció en enero debido a complicaciones post-operatorias, específicamente por la presencia de gasas olvidadas en su interior después de una cirugía de vesícula.
Los manifestantes, portando pancartas con lemas como «No somos asesinos» y «Trabajamos bajo protesta», exigieron a las autoridades del IMSS que reconsideren los despidos, alegando injusticia y falta de transparencia en la investigación del caso.
Alrededor de 150 trabajadores del sector enfermería se reunieron en la plaza del hospital, solicitando además una investigación externa para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades de manera justa.
La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) revela que, a pesar de las buenas prácticas y el recuento de materiales, el riesgo de olvidar un objeto en el paciente no puede ser completamente descartado. El promedio internacional se estima entre 1 de cada 1300 a 1 de cada 1500 cirugías abdominales.
El personal del IMSS no solo busca la reinstalación de sus colegas sino también apoyo legal y asesoría por parte de las autoridades y el sindicato, el cual, según reportes, no ha estado presente ni ha ofrecido el respaldo esperado por los trabajadores.
Hasta el momento, la delegación del IMSS no ha emitido una postura oficial respecto a las demandas y el estado de inconformidad de su personal.















