Levin y Gloria califican la operación como traumática, injusta y antiestadounidense
La comunidad de San Diego reaccionó con indignación tras la redada ocurrida el pasado viernes en el restaurante Buona Forchetta, donde agentes de ICE ingresaron al establecimiento y detuvieron a varios trabajadores indocumentados. La operación provocó manifestaciones públicas durante el fin de semana en defensa de los empleados, muchos de los cuales llevaban años trabajando en el sector gastronómico local.
El congresista Mike Levin, quien representa el Distrito 49 de California, criticó fuertemente la redada, asegurando que “20% de los empleos en el sector servicios son ocupados por inmigrantes indocumentados” y que estas personas “hacen el trabajo duro que impulsa nuestra economía”. Añadió que estas acciones son “inaceptables y antiestadounidenses“, en clara referencia al operativo federal que ha despertado preocupación en sectores políticos y sociales.
Por su parte, el alcalde de San Diego, Todd Gloria, señaló que el operativo “no solo traumatizó a los trabajadores, sino a toda la comunidad y la ciudad”, afirmando: “Nunca estaré de acuerdo con eso. Muchos no apoyamos estas políticas”. La redada ha reabierto el debate sobre la aplicación de las leyes migratorias a nivel local, en una ciudad donde el aporte de la comunidad migrante es vital para sectores como la gastronomía, limpieza y construcción.














