WASHINGTON – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno llevó a cabo los bombardeos más poderosos de la historia durante la ofensiva militar contra instalaciones estratégicas en Irán, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El mandatario afirmó que las fuerzas armadas estadounidenses realizaron ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares clave en Irán: Fordo, Natanz e Isfahán, operaciones que describió como “muy exitosas” y que, según él, provocaron daños significativos a la infraestructura del programa nuclear iraní.
Trump sostuvo que los bombarderos estadounidenses lanzaron una “carga completa de bombas” sobre el complejo nuclear de Fordo, considerado uno de los sitios más protegidos del país, y aseguró que todas las aeronaves regresaron sin sufrir daños tras la operación.
La ofensiva fue autorizada después de varios días de deliberaciones en la Casa Blanca. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la decisión final para ejecutar el ataque se tomó apenas minutos antes de que comenzara el bombardeo, lo que marcó un punto crítico en el conflicto.
Tras los ataques, el presidente estadounidense pidió que Irán acceda a negociar y afirmó que el país enfrenta dos opciones: avanzar hacia la paz o enfrentar una escalada mayor de acciones militares.
La operación amplió significativamente las hostilidades en la región y generó advertencias de represalias por parte de Teherán contra intereses estadounidenses en Medio Oriente, aumentando las tensiones internacionales y la preocupación por un conflicto de mayor escala.














