Tijuana – Este lunes 8 de abril, los habitantes de Tijuana vivieron una jornada poco común, en la que la naturaleza se convirtió en protagonista. Doña Rosario, una tijuanense de 70 años, decidió que ese día sería diferente. Con la ayuda de sus hijas, se encaminó hacia el Museo Interactivo El Trompo con un único propósito: observar el eclipse solar que estaba por ocurrir.
“Se empezó a oscurecer poquito, como que si le da a uno miedito de repente”, compartió Rosario, reflejando la emoción y el asombro que invadieron a muchos presentes durante el fenómeno.
Para Irene, una de las hijas de Rosario, la decisión de acompañar a su madre fue impulsada por una razón especial: “Tiene 70, acaba de cumplir 70. Estábamos bien jóvenes y de hecho pues tuvo ganas porque mi mamá es paciente de insuficiencia renal y a veces traen el ánimo muy abajo y dijimos vamos”.
A las 11:11 de la mañana, en Tijuana, el eclipse solar comenzó a ser visible, alcanzando hasta un 60 por ciento de cobertura. Los tijuanenses, en su multitud, vivieron la experiencia con entusiasmo, recordando el eclipse que se produjo en 1991.
Osmary, una habitante local, rememoró aquel evento: “No me acuerdo porque estabas super chiquita y no podías salir porque te quemabas entonces los papás eran super cuidadosos. Es impresionante porque la mayoría de las personas están aquí”.
Este acontecimiento atrajo a familias enteras y aficionados a la astronomía, quienes valoran la importancia de espacios de divulgación científica como El Trompo.



















