San Diego |Este jueves, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que busca que ciudades y estados modifiquen su manejo de la crisis de personas sin hogar, promoviendo su traslado a centros de salud mental o rehabilitación.
La medida instruye a la fiscal general Pam Bondi a revertir fallos judiciales que han limitado la posibilidad de internar a personas que representan un riesgo para sí mismas o para otros. También sostiene que la mayoría de quienes viven en las calles enfrentan adicciones o padecimientos mentales, y critica que los programas federales actuales no atienden las causas profundas del problema.
En San Diego, donde se estima que cerca de 10,000 personas carecen de vivienda y el 60% no cuenta con refugio, solo existen 78 camas dedicadas a la desintoxicación de drogas. A esto se sumarán 44 espacios adicionales con la apertura de un nuevo centro de tratamiento a cargo de la organización Father Joe’s Village, previsto para principios del otoño y financiado con recursos privados.
A nivel local, algunos líderes han manifestado preocupación ante la falta de claridad sobre el financiamiento de la nueva política y la limitada infraestructura disponible para atención especializada. Desde el sector comunitario, se advierte que el acceso a vivienda asequible sigue siendo uno de los principales obstáculos para una solución sostenible.
La orden también contempla incentivos para las ciudades que refuercen normas contra campamentos urbanos, consumo de drogas y ocupación ilegal de espacios públicos. Estas disposiciones están en línea con recientes fallos judiciales que permiten sancionar a personas sin hogar por dormir en la vía pública, como ya ocurre en San Diego, Chula Vista, Escondido y National City.












