La Casa Blanca exhibe desde esta semana una peculiar actualización en su galería presidencial: en el lugar donde debería estar el retrato oficial del expresidente Joe Biden, aparece ahora una ampliación de una firma atribuida al uso de un “autopen”. La decisión fue ordenada por el presidente Donald Trump, quien lleva meses acusando a Biden de no firmar personalmente documentos durante su administración.
Las imágenes, compartidas en las cuentas oficiales de la presidencia y replicadas por funcionarios como Margo Martin, muestran el pasillo de columnas que conecta con el Despacho Oval. Allí, en una fila de retratos con marcos dorados, se aprecia primero a Trump observando su propia fotografía y, más adelante, la polémica sustitución de la imagen de Biden por la firma automática.
Este gesto es parte de una serie de ataques de Trump contra su antecesor. En junio, el mandatario ya había ordenado investigar el supuesto uso del autopen en documentos ejecutivos de Biden, algo que el demócrata negó rotundamente. Biden, de 82 años y con un diagnóstico de cáncer de próstata en estado agresivo, respondió entonces que todas las decisiones durante su mandato fueron tomadas personalmente, calificando de falsas las acusaciones sobre su capacidad cognitiva.













