El presidente busca “preparar la mesa” para una futura reunión con Zelenskyy y moderó las expectativas de un avance inmediato
Alaska | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este viernes a su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, en un intento de abrir un camino hacia la paz y poner fin a la guerra que desde hace más de tres años enfrenta a Rusia y Ucrania.
Trump advirtió que esta cumbre no significará un acuerdo inmediato, sino un primer paso hacia una reunión posterior que incluiría al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy. “Todo lo que quiero hacer es poner la mesa para la próxima reunión”, señaló desde la Oficina Oval.
El mandatario reconoció que existe solo un 25% de posibilidades de que la reunión con Putin no logre resultados, pero destacó su valor como “ejercicio de escucha” y como parte de un proceso de varios pasos.
La cita representa uno de los pocos momentos de esperanza en un conflicto que comenzó en febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania. Desde entonces, la guerra se ha transformado en un prolongado desgaste militar que ha dejado alrededor de 1,5 millones de víctimas, con una ligera ventaja rusa en el frente.
Analistas señalan que Trump mantiene influencia sobre ambas partes: podría aumentar las sanciones contra países que compran petróleo ruso o reducir la ayuda económica y militar a Ucrania. Según el exembajador estadounidense en Ucrania, William Taylor, “Putin está claramente en una posición más débil… Trump tiene las cartas esta vez”.
El encuentro, programado para las 3:30 p.m. (hora del Este), estará marcado por un simbolismo particular. Putin viaja a un territorio que perteneció a Rusia hasta 1867, cuando fue vendido a Estados Unidos, y que ahora alberga una importante base militar estadounidense. Además, la reunión se realiza en un país que no reconoce la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, que mantiene una orden de arresto contra el líder ruso.













