La crisis de contaminación por aguas residuales en el sur del condado de San Diego alcanzó niveles críticos este fin de semana. La supervisora del condado, Paloma Aguirre, compartió en recientes días un mensaje en redes sociales donde exige al gobernador Gavin Newsom declarar estado de emergencia.
El llamado surge tras nuevas mediciones que revelan concentraciones alarmantes de sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico, que han llegado hasta 4,500 partes por mil millones, muy por encima del límite estatal de 30.
De acuerdo con datos del Instituto Airborne de la University of California San Diego, algunos registros recientes superan hasta 150 veces los estándares de seguridad, una situación que no se veía desde septiembre de 2024.
Este gas, asociado al fuerte olor de aguas residuales, representa un riesgo directo para la salud. La exposición puede provocar dolores de cabeza, náuseas e irritación en vías respiratorias.
Autoridades señalan que el problema proviene del flujo de aguas residuales sin tratar que cruza desde el Río Tijuana hacia el norte, contaminando comunidades y zonas costeras.
Desde 2018, el condado ha declarado emergencia local en más de 20 ocasiones por esta crisis, sin que hasta ahora se concrete una respuesta estatal definitiva.
Hace unas semanas la junta de supervisores envió una carta a la oficina del gobernador pidiendo la declaratoria, de la cual aún no han recibido una respuesta.














