Un fenómeno natural de vuelco térmico redujo los niveles de oxígeno, afectando exclusivamente a una especie de “sardinilla” no nativa.
Tijuana | La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) confirmó que la muerte de miles de ejemplares en la presa de Tijuana fue provocada por factores climáticos y no por contaminación. Tras el paso de fuertes vientos de Santa Ana, se generó un cambio en la temperatura del agua que eliminó el oxígeno necesario para la supervivencia de la especie conocida como sardinilla.
Para evitar riesgos sanitarios, una fuerza de tarea de 100 personas y maquinaria pesada de los tres órdenes de gobierno trabaja en el retiro de la biomasa acumulada. Instituciones como CONAGUA, la Secretaría de Marina y la CESPT coordinan el uso de excavadoras y equipos Vactor para limpiar las orillas y mitigar el impacto ambiental en la zona.
A pesar de que los estudios técnicos descartan la presencia de contaminantes, el Parque Esperanto permanecerá cerrado temporalmente debido a la complejidad de las labores de limpieza. Las autoridades realizarán una evaluación el próximo fin de semana para determinar si existen condiciones seguras para la reapertura del recinto al público.
Salvador Cervantes Hernández, titular de la CEPC, señaló que este tipo de incidentes son parte de los procesos naturales de los ecosistemas acuáticos ante fenómenos meteorológicos cada vez más agresivos. Como medida preventiva, el Gobierno del Estado evaluará la implementación de un sistema de monitoreo permanente para detectar futuras condiciones adversas que puedan poner en riesgo la fauna de la presa.














