Miles salieron a las calles de Kiev, Lviv y Odesa tras la firma de una polémica ley que otorga amplios poderes al fiscal general sobre NABU y SAPO, los principales organismos anticorrupción de Ucrania. La medida, impulsada por el Parlamento y firmada por Volodímir Zelenski, ha sido calificada como un grave retroceso democrático.
La ley permite transferir casos fuera de NABU y restarle independencia a SAPO, en un momento crítico para la confianza pública. Incluso la Unión Europea y el G7 advirtieron que esta decisión podría comprometer la integración euroatlántica del país. A esto se suman operativos policiales recientes contra ambas instituciones, vistos como intentos de intimidación.







