SAN DIEGO — El Departamento de Salud Ambiental de San Diego cerró el área de la playa de perros en Ocean Beach, donde el río San Diego desemboca en Dog Beach, tras registrar un derrame de alrededor de 18,000 galones de aguas residuales, de los cuales se estima que 9,000 llegaron al río desde una zona cerca de Friars Road y Sea World Drive.
El condado advirtió que el agua de la playa puede presentar contaminación fecal y bacterias patógenas y, por esa razón, mantienen una “cierre de contacto con el agua” hasta que las pruebas de laboratorio confirman que el ambiente es seguro para personas y mascotas. Además, el Departamento de Recursos Naturales y Playas de San Diego recomienda a los dueños de perros que eviten el área, use bolsas de desecho y laven las patas de sus mascotas después de caminar cerca de la orilla, incluso fuera de la zona clausurada, para prevenir posibles intoxicaciones por bacterias como E. coli o salmonelas.













