Un caso encendió alertas entre dueños de mascotas en San Diego, luego de que un perro dio positivo a metanfetamina tras haber visitado la playa para perros de Ocean Beach.
El incidente involucra a un canino de ocho años que, después de un paseo recreativo en la zona, comenzó a presentar comportamientos neurológicos inusuales al regresar a casa. La situación obligó a sus dueños a trasladarlo de emergencia a una clínica veterinaria.
De acuerdo con el reporte médico, el animal mostró síntomas severos como desorientación, movimientos repetitivos y dificultad para alimentarse, señales que llevaron al personal veterinario a sospechar una posible exposición a sustancias ilícitas. Posteriormente, las pruebas confirmaron la presencia de metanfetamina en su organismo.
Aunque el caso ocurrió después de la visita a la playa, no se ha confirmado exactamente dónde ni cómo el perro estuvo expuesto a la sustancia. Sin embargo, el incidente reactivó el llamado a mantener vigilancia constante sobre las mascotas en espacios públicos, especialmente en áreas donde los animales pueden ingerir objetos o residuos del suelo.
Veterinarios advierten que una intoxicación por metanfetamina puede provocar complicaciones graves en perros, incluyendo aumento extremo de temperatura corporal, convulsiones, alteraciones neurológicas e incluso la muerte si no se atiende de manera inmediata.
Autoridades locales y el Departamento de Parques y Recreación de San Diego recordaron que este tipo de reportes son poco frecuentes, pero insistieron en que los dueños deben supervisar de cerca a sus animales durante visitas a playas, parques y espacios abiertos.
La Sociedad Humanitaria de San Diego también reiteró que cualquier cambio repentino en el comportamiento de una mascota debe atenderse como una emergencia médica, especialmente si presenta desorientación, temblores, movimientos repetitivos, salivación excesiva o dificultad para caminar o comer.
El perro se encuentra actualmente en recuperación tras recibir atención especializada. El caso deja una advertencia clara para la comunidad: en espacios públicos, la supervisión de las mascotas puede marcar la diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia.




















