Una enfermera y una doctora enfrentan cargos de homicidio involuntario por la muerte de Elise Serna, una reclusa encarcelada en el centro de detención de “Las Colinas” en noviembre de 2019.
Elisa, de 24 años, fue encarcelada por el cargo de robo menor. Cuando la ficharon, escribió en el formulario de admisión médica que bebía alcohol, usaba opioides y estaba embarazada.
Elisa se golpeó la cabeza contra la pared en el “Centro de Detención de Las Colinas”, luego de sufrir un ataque y colapsar en su celda, según los fiscales, que alegan que su muerte fue resultado de la negligencia por parte del personal de la cárcel. Sus últimas horas de vida quedaron captadas en video, por las cámaras de vigilancia de la unidad de aislamiento.
Un juez determinará si la doctora de 58 años y la enfermera, de 38, irán a juicio. Ambos acusados enfrentan hasta cuatro años de prisión si son declarados culpables.
Serna fue una de las 16 personas que murieron bajo custodia en las cárceles de San Diego en 2019.














