Donald Trump presentó la “tarjeta dorada”, un programa que otorgará residencia y ciudadanía a extranjeros que inviertan al menos 5 millones de dólares en EE.UU. Aseguró que no necesitará aprobación del Congreso y entrará en vigor en dos semanas.
Acompañado por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que este plan sustituirá el programa EB-5 y permitirá a los solicitantes evitar procesos de investigación, garantizando que sean “ciudadanos globales de alto nivel”. Los ingresos obtenidos se destinarán a reducir el déficit.
El anuncio ha generado reacciones encontradas, con críticos señalando que esta política facilita la inmigración para los más ricos mientras endurece restricciones para otros sectores. La Casa Blanca aún no ha detallado los criterios adicionales que se aplicarán ni el impacto económico del programa.


















