Londres. A los 76 años falleció Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y legendario vocalista de Black Sabbath, tras una vida marcada por la música, la polémica y una inquebrantable conexión con sus fans. Su familia confirmó que el artista murió rodeado de sus seres queridos, pocas semanas después de su última presentación con los miembros originales de la banda en un emotivo concierto en Birmingham.
Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne fue pionero del metal y figura irreverente de la cultura pop. A pesar de haber sido diagnosticado con Parkinson y atravesar múltiples cirugías, el artista mantuvo su voz y su espíritu intactos hasta el final. Su carrera, que comenzó en los barrios obreros de Inglaterra, alcanzó fama mundial tanto con Black Sabbath como en solitario con éxitos como “Crazy Train” y “Mr. Crowley”.
Osbourne, quien también protagonizó un reality show con su familia y fundó el festival Ozzfest, deja un legado imborrable en la historia del rock. Su irreverencia, autenticidad y potencia vocal marcaron generaciones. “He hecho reír a muchos y confundido a otros, pero no tengo quejas. Al menos seré recordado”, dijo alguna vez. Hoy, el mundo lo despide como una leyenda.













