Estados Unidos.- El Departamento de Seguridad Nacional anunció el fin del acuerdo de negociación colectiva con los empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), argumentando que obstaculizaba la eficiencia y seguridad en los aeropuertos. La medida, que afecta a unos 47,000 agentes de seguridad, fue calificada por el sindicato como un “ataque no provocado” y una represalia contra su resistencia a políticas laborales de la administración.
El administrador interino de la TSA, Adam Stahl, defendió la decisión, afirmando que permitirá mayor flexibilidad y capacidad de respuesta ante amenazas. Sin embargo, el congresista Bennie G. Thompson advirtió que esto solo reducirá la moral y afectará la fuerza laboral, destacando que desde la implementación del contrato y mejoras salariales, la rotación de empleados había disminuido. La eliminación del sindicato de la TSA está alineada con el Proyecto 2025, un plan conservador que busca














