TIJUANA, B.C.— La incertidumbre y el temor han vaciado los albergues de Tijuana, mientras migrantes esperan atentos las acciones que podría tomar el gobierno estadounidense bajo el presidente Donald Trump. La tensión ha aumentado tras amenazas de deportaciones masivas y la revocación de permisos otorgados a través de la aplicación CBP One.
Más de 900 mil personas ingresaron de manera regular a Estados Unidos mediante citas programadas en CBP One durante la administración de Joe Biden. Sin embargo, muchos han recibido notificaciones de revocación de sus permisos condicionales. Soraya Vázquez, subdirectora de la organización Al Otro Lado, aclaró que estas notificaciones no constituyen una orden de deportación inmediata, pero generan miedo y presionan para que las personas consideren regresar voluntariamente.
Actualmente, los albergues de Tijuana operan a un 65% de su capacidad, tanto en los administrados por organizaciones civiles como en los gestionados por el Gobierno del Estado. Adriana Minerva Espinoza, directora de Asuntos Migratorios en Baja California, indicó que se mantienen a la expectativa ante posibles cambios en la política migratoria de EE.UU., mientras los migrantes, como Antonio, expresan su temor y la dificultad de decidir si quedarse en Tijuana o regresar a sus lugares de origen.












