El gobernador Gavin Newsom anunció la expansión de los equipos de supresión del crimen de la Patrulla de Caminos de California (CHP) a San Diego, Inland Empire, Los Ángeles, Valle Central, Sacramento y el Área de la Bahía. Estos operativos, en coordinación con policías locales, buscan reforzar la presencia en zonas de mayor delincuencia, detener a infractores reincidentes y decomisar armas y drogas ilegales.
La medida se suma a acciones implementadas en 2024 en Bakersfield, San Bernardino y Oakland, donde se registraron más de 9,000 arrestos, la recuperación de 5,800 vehículos robados y el decomiso de más de 400 armas. Autoridades estatales destacan que la coordinación entre agencias es clave para interrumpir actividades criminales y aumentar la seguridad en comunidades vulnerables.
El anuncio ocurre en medio de un debate nacional sobre seguridad, marcado por la decisión del presidente Donald Trump de desplegar la Guardia Nacional en Washington D.C. y plantear intervenciones en ciudades como San Francisco y Oakland. Pese al contexto político, California subraya que su tasa de homicidios en 2024 fue de 5.1, la segunda más baja desde 1966 y muy por debajo de estados del sur como Mississippi o Louisiana.













