El condenado a muerte pidió en sus últimas palabras el fin de la pena capital y citó pasajes bíblicos sobre el perdón
Estados Unidos | El estado de Carolina del Sur llevó a cabo la ejecución de Brad Sigmon, de 67 años, mediante pelotón de fusilamiento, convirtiéndose en la primera ejecución con este método en Estados Unidos en 15 años. Sigmon fue condenado por el asesinato en 2001 de los padres de su exnovia, a quienes golpeó con un bate de béisbol en Greenville.
Antes de su ejecución, Sigmon pronunció unas últimas palabras en las que expresó su oposición a la pena de muerte: “En ningún lugar del Nuevo Testamento, Dios da al hombre la autoridad para matar a otro hombre”. También citó versículos bíblicos sobre el perdón y la gracia divina.
Durante su tiempo en prisión, Sigmon se convirtió al cristianismo y llegó a ser considerado un capellán informal dentro del corredor de la muerte, según su abogado Gerald King. Su defensa argumentó que su cliente no representaba un peligro, pero la ejecución se mantuvo.
La exnovia de Sigmon, Rebecca Armstrong, a quien intentó secuestrar y asesinar, rompió el silencio tras 24 años. Expresó que, aunque no apoya la pena de muerte, considera que Sigmon debía responder por sus acciones tras el brutal asesinato de sus padres.
El caso reabre el debate sobre el uso del pelotón de fusilamiento, una práctica en desuso y la vigencia de la pena de muerte en algunos estados del país.














