El estado retoma un método poco común en Estados Unidos, mientras crece la controversia sobre la pena de muerte
Carolina del Sur ejecutará este viernes a Brad Sigmon, condenado por asesinato en 2002, quien eligió el fusilamiento en lugar de la electrocución o la inyección letal.
Desde 1976, solo tres ejecuciones por fusilamiento han ocurrido en Estados Unidos, todas en Utah. Carolina del Sur legalizó esta práctica en 2021 ante la escasez de fármacos para la inyección letal.
Expertos advierten que este método reabre el debate sobre la pena de muerte. Mientras algunos lo consideran más efectivo, otros lo ven como una práctica arcaica y brutal.
Si no se concede un indulto de última hora, la ejecución marcará un precedente en el uso de métodos alternativos en el sistema penitenciario estadounidense.














