Especialistas y estudiantes del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) documentaron por primera vez la presencia del rascón negro de California en el Estero de Punta Banda, además de obtener el primer video de esta ave registrado en México.
El hallazgo forma parte de una investigación que reconstruyó 120 años de presencia de la subespecie en Baja California y revisó registros realizados en distintos humedales de la entidad.
Primer registro en Punta Banda
El registro en Punta Banda ocurrió en 2023 y representa el primer reporte de esta ave en esa localidad de Ensenada.
Los antecedentes más antiguos documentados en Baja California se remontan a 1905, mientras que en 1925 también se realizaron recolecciones en San Telmo y el arroyo San Ramón.
La investigación revisó monitoreos efectuados entre 2000 y 2025 en humedales del oeste del estado y en el delta del río Colorado.
En total, los investigadores identificaron 35 registros documentados, con un mínimo de 56 ejemplares reportados.
Una especie difícil de observar
El rascón negro de California es una ave pequeña y rápida que se desplaza entre vegetación densa, características que complican su identificación.
Algunos de sus registros también pueden confundirse con polluelos de otras especies de rascones.
Horacio de la Cueva Salcedo, investigador del Departamento de Biología de la Conservación del CICESE, explicó que localizar esta ave representaba un reto importante para observadores y especialistas.
La investigación fue desarrollada como parte del trabajo doctoral de Hiram Rafael Moreno Higareda, estudiante del posgrado en Ciencias de la Vida del CICESE, junto con un equipo binacional de investigadores.
Presencia del ave refleja condiciones del humedal
De acuerdo con el estudio, la presencia del rascón negro aporta información sobre la estabilidad de los humedales, ecosistemas que enfrentan distintas presiones.
Los investigadores plantean a esta ave como una especie sombrilla, debido a que las acciones para proteger su hábitat también pueden beneficiar indirectamente a otras especies.
La conservación de estos ambientes depende de mantener suficiente superficie de hábitat, conservar una adecuada relación entre agua dulce y agua de mar, reducir la contaminación, controlar especies invasoras y limitar el disturbio humano.
Los humedales también pueden amortiguar tormentas, funcionar como sumideros de carbono y sostener actividades económicas como la pesca, la acuacultura y el turismo.
Investigación continuará con monitoreo y estudios genéticos
Después del registro en Punta Banda, el equipo continuará con labores de monitoreo.
A futuro se contempla estudiar los movimientos de las aves mediante dispositivos de seguimiento y realizar análisis genéticos para determinar qué tan relacionadas están las poblaciones localizadas en California, Ensenada y San Quintín.
En el proyecto también participaron investigadores y organismos de conservación de Estados Unidos.
















