SAN DIEGO, CA.- El número de personas detenidas en las cárceles del Condado de San Diego ha aumentado considerablemente tras la implementación de la Propuesta 36.
Esta medida fue aprobada por los votantes de California con el objetivo de endurecer las sanciones a reincidentes por delitos de drogas y robos, buscando canalizarlos hacia tratamiento en lugar de prisión.
Sin embargo, el resultado inmediato es una presión agravada sobre el sistema. La Oficina del Sheriff reporta a 511 detenidos bajo cargos relacionados con esta propuesta. Muchos de ellos presentan serios problemas de salud física y mental que requieren atención especializada.
Un punto crucial es que la ley no incluyó fondos locales para su aplicación. Por ello, la Junta de Supervisores del Condado ha aprobado solicitar apoyo estatal adicional para financiar la infraestructura necesaria, la gestión de casos y los servicios de rehabilitación que la ley exige.















