SAN DIEGO.- Los estudiantes de escuelas primarias y secundarias están cada vez más expuestos y desinformados de un crimen que comienza en sus teléfonos inteligentes, sus consolas de juegos y sus computadoras, se le conoce como SEXTORSIÓN.
El delito comienza cuando un depredador se comunica con la víctima a través de un juego, una aplicación, o de las redes sociales. Mediante engaños, manipulación, dinero, regalos, o amenazas, un depredador puede convencerlo de producir videos o imágenes explícitas de su persona. Cuando la víctima comienza a negarse a sus peticiones de hacer más imágenes, el criminal lo amenaza con causarle daño o usar las imágenes anteriores para presionarlo.
El sentido de confianza y seguridad que se ha generado entre las personas involucradas, le permite al criminal obligar al niño o al joven a crear y enviar imágenes, lo cual comienza el ciclo de victimización.
La responsabilidad compartida entre autoridades, padres de familia y escuelas, es informar a los estudiantes de este crimen para que puedan anticipar cualquier comportamiento que los ponga en peligro y sepan cómo pedir ayuda en caso de ser víctimas.
En 2019, el FBI desarrolló la campaña “#StopSextortion” determinando que aquellos que cometen esta clase de crimen, pueden tener hasta decenas de cuentas y perfiles diferentes en línea y se comunican con muchos jóvenes a la misma vez, tratando de encontrar víctimas.
Si bien es cierto que este tipo de criminales regularmente no establece contacto en persona con sus víctimas, los afectados si pueden experimentar efectos negativos. Los criminales suelen ser insistentes en sus demandas, amenazas y hostilidad. Las víctimas pueden llegar a sentirse atemorizadas, aisladas, avergonzadas, ansiosas y desesperadas.
Si usted o alguien que conoce está siendo víctima de este delito, repórtelo de inmediato al 911, al teléfono 1-800-CALL-FBI o al sitio de internet tips.fbi.gov.














