La violencia armada sigue cobrando un alto precio en el Condado de San Diego, y ahora autoridades buscan frenarla con más inversión comunitaria.
La vicepresidenta del condado, Monica Montgomery Steppe, anunció la expansión del programa “No Shots Fired”, una estrategia enfocada en prevenir la violencia antes de que ocurra. La propuesta contempla una inversión anual de 250 mil dólares para ampliar los servicios en Spring Valley.












