Tijuana – El consumo de fentanilo en la frontera ha experimentado un preocupante aumento en los últimos años, y el Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Tijuana se ha convertido en un punto clave para la atención de usuarios de esta sustancia. Según datos del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, la demanda de tratamiento médico por consumo de fentanilo en instituciones públicas y privadas se ha multiplicado del 2019 al 2023.
La Dra. Samantha Vázquez, directora de la Unidad de Hospitalización del CIJ en Tijuana, explica cómo ha cambiado el panorama en los últimos cinco años, destacando el desplazamiento de la heroína por el fentanilo. “Hace unos cinco años, comenzamos a notar este cambio de uso de heroína a fentanilo. Ahora, el fentanilo es la droga más utilizada, ya no es fácil conseguir heroína, pero sí es más fácil conseguir fentanilo”, afirma.
En el CIJ de Tijuana, se atienden diariamente entre 50 y 60 usuarios de sustancias, quienes reciben una dosis de metadona, un tratamiento que ha demostrado ser eficaz para controlar los síntomas de abstinencia. “La metadona es un medicamento que se toma vía oral. Este es un gran cambio porque ya no tienen que inyectarse y tiene buenos resultados; ya no sienten ese malestar”, explica la Dra. Vázquez.
Carlos Rodolfo, un usuario de drogas sintéticas con más de 30 años de experiencia en el consumo de sustancias, comparte su experiencia. “Empecé a consumir sustancias a los 16 años con marihuana, pastillas y psicotrópicos, pero nada se compara con el fentanilo. Es una droga muy adictiva y destructiva. Es un vacío espiritual que uno tiene, y busca llenar ese vacío con drogas”, confiesa.
A pesar de los desafíos, Carlos reconoce la importancia de los programas de salud que abordan el problema del fentanilo como una enfermedad. El programa de reducción de riesgos del CIJ ha sido fundamental para los usuarios. “Si llegan a consulta externa, la opción de control más rápido es el clorhidrato de metadona. Este medicamento, que nos llega de farmacia, se equipara en potencia con el fentanilo y es parte de un programa de reducción de riesgos”, concluye la Dra. Vázquez.













