San Diego | Así como Lizbeth, quien es sobreviviente de violencia doméstica en San Diego, hay 60 mil casos de violencia doméstica en ambos lados de la frontera. Una situación que ha llevado a dos países a unir fuerzas para combatir el crimen que no conoce fronteras.
Summer Stephan, fiscal de distrito del condado de San Diego, anunció este viernes el inicio de una asociación histórica con la fiscalía general del estado de Baja California, el centro de justicia para las mujeres del estado de Baja California y One Safe Place: el centro de justicia familiar del norte del condado para combatir el crimen a través de una red de comunicación más amplia entre ambas naciones. Los delitos del tráfico humano y la violencia doméstica encabezan la lista de los crímenes que violentan a mujeres y hombres de ambas naciones.
Así también durante esta mañana se renovó el Memorando de Entendimiento con el consulado mexicano en San Diego, un documento que oficializa los parámetros para poder compartir información y así eficientar los procesamientos criminales que involucran entidades binacionales. Entre las estrategias que han resultado de gran ayuda para localizar casos de violencia doméstica es el evento “cafecito comunitario” que se lleva a acabo en One Safe Place al norte del condado. Próximamente se abrirá un nuevo centro de justicia familiar al sur de San Diego, mismo que servirá a gran parte de la comunidad latina que vive en esa región.
En Baja California tanto la fiscal general, Maria Elena Andrade, como la directora general del centro de justicia para las mujeres del estado de Baja California, Magdalena Bautista Ramírez, se comprometieron con este convenio a colaborar y trabajar de la mano con las autoridades de San Diego para la resolución de crímenes transfronterizos.
Una alianza histórica liderada por mujeres que tiene como meta erradicar el crimen en la región.













