El gobierno de Estados Unidos anunció una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve a la captura o condena de Iván Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. La medida busca debilitar a los llamados “Chapitos”, quienes heredaron el control de la facción del Cártel de Sinaloa, considerada una de las más poderosas del mundo.
Las autoridades norteamericanas señalaron que Guzmán Salazar debe ser considerado armado y peligroso, y que cualquier dato relevante puede marcar la diferencia en la lucha contra el narcotráfico. El número habilitado para recibir información es el 520-335-7315.
Este anuncio forma parte de los esfuerzos de cooperación internacional contra el crimen organizado, en un contexto donde el fentanilo y otras drogas sintéticas continúan generando crisis de salud pública en Estados Unidos. El caso de los Guzmán Salazar refleja cómo las estructuras criminales buscan mantener su influencia a pesar de la caída de líderes históricos.


















