El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ofensiva contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, que incluye recompensas superiores a 100 millones de dólares, restricciones de visas y procesos penales dirigidos contra integrantes de alto nivel de la organización criminal.
Como parte de las medidas, la recompensa por información que permita detener o condenar a Juan Carlos Valencia González, alias “Pelón”, aumentó de cinco a 25 millones de dólares. Las autoridades estadounidenses lo consideran una de las principales figuras del cártel y señalan que habría asumido una posición de liderazgo dentro de la organización.
Valencia González es ciudadano de México y Estados Unidos, además de hijastro de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, quien murió durante un operativo militar realizado en febrero. Tras su fallecimiento, “Pelón” habría tomado el control de una parte importante de las operaciones del grupo criminal.
La recompensa de 25 millones de dólares busca obtener información que conduzca a su arresto o condena en cualquier país. Valencia González enfrenta acusaciones federales relacionadas con la fabricación y distribución de drogas destinadas al mercado estadounidense, así como con el uso de armas de fuego en actividades de narcotráfico.
El monto global anunciado comprende recompensas dirigidas contra distintos integrantes del CJNG. El objetivo es presionar a su estructura de mando, localizar a fugitivos y obtener información sobre las redes encargadas de transportar drogas, administrar recursos y proteger las operaciones del cártel.
Estados Unidos también aplicará restricciones de visas a familiares, socios comerciales y colaboradores cercanos de personas vinculadas con la organización. Estas medidas podrán impedir su ingreso al país y afectar solicitudes migratorias futuras.
La acción se suma a las sanciones financieras impuestas recientemente contra 50 personas y empresas señaladas por mantener vínculos con el CJNG. Como consecuencia, sus bienes bajo jurisdicción estadounidense quedaron bloqueados y se prohibieron determinadas operaciones financieras con ciudadanos y compañías de Estados Unidos.
De manera paralela, autoridades federales revelaron cinco acusaciones separadas contra presuntos dirigentes de alto nivel. Los casos incluyen señalamientos por narcotráfico, manejo de redes criminales y envío de sustancias como cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia territorio estadounidense.
El CJNG está clasificado en Estados Unidos como organización terrorista extranjera y es considerado uno de los grupos criminales con mayor capacidad operativa en México. Mantiene presencia en gran parte del territorio nacional y cuenta con redes relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero, extorsión, robo de combustible y negocios utilizados para generar o esconder ganancias ilícitas.
Las autoridades estadounidenses señalaron que continuarán utilizando recompensas, restricciones migratorias, sanciones económicas y procesos judiciales para debilitar las fuentes de financiamiento del cártel y detener a quienes participan en su estructura de liderazgo.


















