Un nuevo estudio revela que alcanzar los 10,000 pasos diarios no es necesario para obtener beneficios significativos para la salud, y que incluso 4,000 pasos al día pueden marcar la diferencia. El equipo de investigadores, liderado por Maciej Banach de la Academia Médica de Lodz en Polonia, analizó 17 estudios con más de 200,000 participantes durante unos siete años en promedio.
Los resultados indican que los beneficios para la salud empiezan con alrededor de 2,300 pasos diarios, lo cual se relaciona con una reducción significativa en el riesgo de enfermedad cardiovascular. Al alcanzar los 4,000 pasos diarios, también se observa una disminución importante en el riesgo de mortalidad por cualquier causa. Ambas cifras están por debajo del umbral de 5,000 pasos, que normalmente se considera como un estilo de vida sedentario.
Cada 1,000 pasos adicionales se asocian con una reducción del 15% en el riesgo de muerte por cualquier causa, y un aumento de 500 pasos diarios se asocia con una reducción del 7% en el riesgo de enfermedad cardiovascular.
El estudio no busca disuadir a quienes buscan alcanzar los 10,000 pasos diarios, sino que ofrece esperanza a aquellos que luchan por alcanzar esa meta. La actividad física insuficiente es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, y se estima que provoca alrededor de 3.2 millones de muertes al año.
Aunque la idea de caminar 10,000 pasos al día proviene originalmente de una estrategia de marketing japonesa, las pautas de actividad física en Estados Unidos aún consideran esta cifra como un objetivo válido. Sin embargo, los investigadores enfatizan que lo importante es apuntar a la mayor cantidad de pasos posible, ya que los mayores beneficios se encuentran en rangos como 7,000 a 13,000 pasos diarios para personas menores de 60 años, y 6,000 a 10,000 pasos para adultos mayores.














