Un gorila de 10 años llamado Denny rompió una de las capas del vidrio templado que separa el hábitat de los visitantes en el Zoológico de San Diego, según confirmaron las autoridades del recinto. El incidente ocurrió el fin de semana y, aunque el estruendo sorprendió a los presentes, ningún visitante ni trabajador resultó herido.
Denny, un gorila occidental de llanura, no sufrió lesiones y se encuentra bajo observación junto con su compañero mientras el equipo técnico reemplaza el panel dañado. El zoológico informó que ambos animales permanecerán temporalmente tras bambalinas mientras se realizan las reparaciones.
Los gorilas de llanura occidental están catalogados como una especie en peligro crítico, debido principalmente a la pérdida de hábitat y la caza furtiva en las selvas de África Central.


















