El hombre que abrió fuego en un complejo de oficinas de Citibank en Tampa habría dirigido el ataque contra la empresa debido a una disputa relacionada con el cobro de una deuda de 2 mil 500 dólares, informó el sheriff del Condado de Hillsborough, Chad Chronister.
El atacante, identificado como Jacob Pearson, de 35 años, murió después de ser herido por un integrante armado del equipo de seguridad del complejo.
Amenazó con violencia antes del ataque
Según Chronister, aproximadamente tres horas antes del tiroteo Pearson llamó a un abogado relacionado con Citibank y amenazó con cometer actos de violencia si no se cancelaba una audiencia judicial vinculada con su deuda.
Durante la llamada, el hombre hizo referencia a acudir armado con un rifle tipo AR-15 y un chaleco antibalas.
Condujo desde Orlando hasta Tampa
Pearson viajó desde su vivienda en Orlando hasta el complejo de Citibank en Tampa, ubicado aproximadamente a 90 millas de distancia.
De acuerdo con el sheriff, el hombre atravesó con su vehículo una cerca del campus y entró a un patio donde empleados se encontraban almorzando.
En ese momento había alrededor de 3 mil 200 trabajadores dentro del complejo, conformado por cuatro edificios de oficinas de tres niveles.
Víctima trabajaba en recursos humanos
Después de salir del vehículo con un rifle, Pearson disparó contra la primera empleada que encontró, según las autoridades.
La víctima fue identificada como Leann Selman, de 41 años, quien trabajaba en el área de recursos humanos de Citibank.
Un ejecutivo que forma parte del equipo armado de seguridad de la empresa disparó cinco veces contra Pearson antes de que pudiera atacar a más personas.
El sospechoso fue trasladado a un hospital, donde posteriormente fue declarado muerto.
Llevaba 90 municiones
Chronister informó que Pearson tenía 90 cartuchos de munición y alcanzó a realizar 15 disparos antes de que su rifle se atascara.
Después regresó a su vehículo para buscar una pistola, según el sheriff.
Las autoridades sostienen que el atacante llegó al complejo con la intención de provocar más víctimas, aunque la intervención del personal de seguridad evitó que pudiera continuar disparando.
















