La exposición prolongada a la radiación ultravioleta puede provocar daños acumulativos en la piel y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo, especialmente durante los meses de verano, cuando las actividades al aire libre se vuelven más frecuentes.
El Instituto Mexicano del Seguro Social en Baja California exhortó a la población a incorporar la protección solar como un hábito diario y no limitarla únicamente a vacaciones, visitas a la playa o jornadas recreativas.
La radiación solar también afecta la piel al caminar, conducir, hacer ejercicio o trabajar al aire libre, incluso cuando la exposición ocurre durante periodos breves pero repetidos a lo largo del día.
Entre las principales recomendaciones se encuentra utilizar protector solar con un factor adecuado y reaplicarlo cada dos horas cuando exista exposición continua. También se aconseja usar sombrero de ala ancha, lentes con protección ultravioleta y ropa de manga larga cuando las condiciones lo permitan.
El IMSS pidió evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, periodo en el que la radiación ultravioleta alcanza sus niveles más intensos y puede causar daños con mayor rapidez.
Buscar espacios con sombra y mantener una hidratación constante también ayuda a reducir otros riesgos relacionados con el calor, como agotamiento, mareos, dolor de cabeza y deshidratación.
La población debe revisar periódicamente su piel para detectar lunares nuevos o modificaciones en los ya existentes. Cambios en el tamaño, forma, color o bordes, así como lesiones que no cicatrizan o presentan sangrado, pueden ser señales de alerta.
Estas alteraciones no siempre significan la presencia de cáncer, pero requieren una valoración médica oportuna para descartar complicaciones e iniciar tratamiento cuando sea necesario.
Las personas con piel clara, antecedentes familiares de cáncer cutáneo, exposición frecuente al sol o quemaduras solares repetidas deben mantener una vigilancia especial y reforzar las medidas preventivas.
El IMSS recomendó acudir a una Unidad de Medicina Familiar ante cualquier cambio sospechoso y evitar la automedicación o el retraso en la consulta. La prevención y la detección temprana pueden reducir considerablemente las complicaciones asociadas al cáncer de piel.



















