A casi un año del atropellamiento que provocó la muerte de una niña de cinco años y de su abuela en la colonia Planicie de Tijuana, Alejandra López mantiene su exigencia de justicia mientras busca transformar el dolor de la pérdida en apoyo para otras madres en duelo.
La tragedia ocurrió la tarde del 12 de agosto de 2025, cuando una caminata cotidiana terminó con la familia embestida por una conductora que presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol. El accidente ocurrió en una calle de terracería ubicada en una de las zonas más alejadas de la colonia.
El impacto arrebató la vida de la pequeña Silvia López y de su abuela, Silvia Yáñez. Alejandra también resultó afectada y quedó inconsciente en el lugar, aunque asegura que conserva con claridad los recuerdos de lo sucedido antes y después del atropellamiento.
Desde entonces, la familia ha enfrentado un proceso judicial que considera lento y desgastante. La Fiscalía habría solicitado una pena de 13 años de prisión, cantidad que los familiares consideran insuficiente ante la gravedad de los hechos y las dos vidas perdidas.
Alejandra busca que el caso llegue a juicio oral para relatar completamente lo ocurrido y solicitar una sentencia ejemplar. También señaló que la familia ha enfrentado presiones y episodios de hostigamiento desde que comenzó a exigir públicamente justicia.
El duelo llevó a la madre de Silvia a atravesar una profunda crisis emocional. Alejandra reconoció que enfrentó episodios de desesperación, pensamientos suicidas y alteraciones derivadas del impacto psicológico de perder a su hija de manera repentina.
Ahora pretende estudiar psicología y especializarse en tanatología para acompañar a mujeres que han perdido a sus hijos. Su propósito es convertir la experiencia más dolorosa de su vida en una herramienta de apoyo para madres que atraviesan procesos similares y no cuentan con orientación emocional.
El caso también impulsó una discusión sobre las sanciones aplicadas a conductores que provocan muertes o lesiones graves mientras manejan bajo los efectos del alcohol o las drogas. En mayo de 2026, el Congreso de Baja California aprobó una reforma conocida como “Ley Silvia”, dirigida a endurecer las penas por este tipo de conductas.
Entre la memoria de su hija y de su madre, Alejandra continúa reconstruyendo su vida mientras espera una resolución judicial transparente. Su exigencia permanece centrada en que las dos Silvias no sean olvidadas y en evitar que otras familias enfrenten una pérdida semejante sin justicia ni acompañamiento.


















